Universitaria rusa se metió los dedos en el asiento trasero de un taxi

El trayecto desde la universidad es bastante largo y por eso a esta rubia le da tiempo a hacer prácticamente de todo. Hoy se sentía muy cachonda y como nunca habla con el taxista se empezó a tocar su coñito. Al final se quitó el tanga y se metió los dedos sin saber que todo estaba siendo grabado con una cámara.

Nunca te fíes de un tío que apenas habla ni tiene conversación, probablemente esos sean los más pervertidos del mundo.

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